Historia del Perú Más Estudiados
Pin It
CRONOLOGÍAS DE LA CULTURA CHAVÍN

CRONOLOGÍA
INTRODUCCIÓN A LA ARQUITECTURA CHAVÍN
Chavín es un asentamiento complejo, del que conocemos sólo una parte que se ha preservado debido a su monumentalidad. Hay evidencias que el centro ceremonial tenía como núcleo este sector monumental, pero que otras partes, hoy cubiertas o destruidas, se prolongaban por más de un kilómetro hacia el norte, donde está asentado el pueblo actual.
El espacio ceremonial conocido, está formado por una serie de edificios de aspecto macizo, que son considerados templos por los arqueólogos, debido a la función religiosa que se les atribuye. Son una serie de plataformas con un fuerte talud en sus muros, lo que les da un perfil piramidal. Según sabemos, no fueron hechas de una sola vez, sino que el aspecto que hoy tienen es el resultado de una serie de progresivos agregados que se hicieron en las estructuras. Una de estas plataformas, bautizada por los pobladores locales como "el Castillo", es una pirámide mayor, que es el resultado final de las reconstrucciones a las que fue sometido un edificio -que es parte de él- y que se conoce como el Viejo Templo, cuya característica más notable es que tiene un pasaje interior donde se aloja un ídolo de piedra conocido como "el Lanzón".
El Viejo Templo tiene una plaza circular en el atrio que le sirve de ingreso, al Este, en tanto que el Templo Nuevo, que se formó por los diversos agregados, tiene una plaza cuadrada en su frente oriental. Cada uno tuvo su entrada principal con un pórtico, del que sólo quedan algunos restos junto al Templo Nuevo y apenas unos vestigios en el Viejo. El pórtico del Templo Nuevo ha sido bautizado como Pórtico de las Falcónicas, por los grabados que hay en las piedras que aun están en su lugar y está precedido por un atrio y un conjunto de escalinatas que ascienden desde la plaza cuadrada, donde también había hermosas litoesculturas sirviendo como dinteles, columnas o lápidas con grabados de personajes del estilo Chavín.
Los templos constituían el centro de la función ceremonial, con una serie de servicios anexos, tales como plataformas, plazas y terrazas, a distinto nivel, conectadas unas con otras mediante senderos y escalinatas. Casi todos estos edificios y anexos estaban costosa y cuidadosamente construidos, con piedras de diversos colores, llevadas desde distintos lugares de la tierra andina.
Para fines litúrgicos y ornamentales, los edificios contaban, además, con una complicada parafernalia, formada por columnas, cornisas, dinteles, lápidas, obeliscos y esculturas que se agregaban a los muros o plazas, convirtiendo el espacio ceremonial en un hermoso escenario, adornado con las imágenes de los dioses y demonios que poblaban el panteón chavinense.
No conocemos la condición de los edificios o servicios destinados a suplir las necesidades domésticas, que seguramente están debajo de las casas de la población actual, pero no nos llamaría la atención que fueran de condición igualmente elegante. Sabemos que la vajilla doméstica y otros recursos de consumo, no diferían de los que se usaban en los templos para fines rituales, con excepción quizá de algunas piezas selectas.
Parece una buena hipótesis que los habitantes permanentes de Chavín fueron unos pocos sacerdotes y sus auxiliares de servicio, mientras que la mayor parte de sus usuarios eran una suerte de peregrinos que llegaban al lugar en busca de "oráculos", portando ofrendas de diverso tipo, quienes, desde luego, podían permanecer en el centro ceremonial por períodos largos.
CRONOLOGIA
LA ÉPOCA DEL TEMPLO ANTIGUO
No se sabe aun cuando se inició la construcción de Chavín. Se presume que fue entre 1200 y 1000 a.C., pero hay indicios de que pudieron haber ocupantes previos en ese lugar. De cualquier modo, ésta es una edad en la que aparecen rasgos del arte Chavín en otras partes del Perú.
Uno de esos registros fue hecho en Ancón. Allí hay una larga secuencia de ocupación pre-Chavín, que es claramente interferida por rasgos que corresponden a los de los estilos Dragoniano y Floral que se conocen en la Galería de las Ofrendas. Esto ocurre en la fase Ancón VI, que fue establecida por el arqueólogo Hermilio Rosas. A esa misma época corresponde la presencia de rasgos chavinenses en otras partes de la costa y la sierra del Perú, si bien debieron existir contactos desde épocas anteriores a las Ofrendas, como se aprecia por algunos rasgos aislados que aparecen también en Ancón en las fases IV y V de la secuencia de Rosas, o en lugares como Garagay o Manchay en los valles de Lima. Esos contactos pudieron también influir en la adopción de elementos arquitectónicos tales como la "plaza hundida circular" que tiene lejanos antecedentes en la costa peruana. La influencia de Chavín es fuerte sólo a partir de la época de las Ofrendas. Eso debe asociarse a los peregrinajes que aparecen claramente evidenciados en los restos encontrados en la Galería de las Ofrendas.
Eso es del tiempo en el que estaba funcionando el viejo templo de Chavín, cuando ya se estaban haciendo ampliaciones a sus estructuras originales, hacia el año 800 a.C. Significa que en esa época el prestigio de Chavín había alcanzado suficiente nivel como para influir sobre las elites locales, generando versiones locales del "panteón" chavinense que, hasta entonces pudo estar acumulando poderes, beneficiándose con logros alcanzados en distintas partes del Perú. Sin duda, Chavín no fue importante para toda la región desde sus inicios.
Los inicios del último milenio de la era pre-cristiana fueron auspiciosos para la formación de las complejas elites sacerdotales en todo el territorio. En cada uno de los valles costeños y serranos se instalaron templos y santuarios de diversas magnitudes. Las gentes comunes vivían en aldeas o caseríos dedicados a la agricultura o la pesca y acudían a los templos o centros ceremoniales para obtener servicios ligados a la información sobre el tiempo o la conducción de tareas comunales más o menos complejas. Podría decirse que en cada uno de esos centros ceremoniales vivían dirigentes que no necesariamente se organizaban en torno a "un Señor" o jefe único, tipo rey. Hay indicios que en cada valle podía haber dos o más de estos centros, en tanto que no los hay para imaginar monarquías. Las diarquías fueron más frecuentes en los andes históricamente conocidos. El asunto es que en Chavín mismo, se ha encontrado evidencias de al menos tres diferentes formas o tipos de culto, que sin oponerse y coexistiendo, estaban claramente separados. Si se hace caso a la cerámica, cada uno de ellos hacía sus manufacturas a su manera e incluso con técnicas alfareras diferentes, aparte, claro, que sus iconos eran "propios".
CRONOLOGIA
La época del Templo Nuevo
El Templo Nuevo de Chavín se inició como resultado de un proceso de ampliaciones continuas del Viejo Templo, de modo que la decisión de "su" época tiende a ser arbitraria. De cualquier modo, se puede decir que alcanzó su pleno funcionamiento hacia el s. IV a.C., época que coincide con la extensiva difusión de una cerámica que en Chavín ha sido bautizada con los nombres de "Janabarriu" o "Rocas".
En esta época, los contactos de Chavín con el resto del Perú se había extendido hasta Ica y Ayacucho, por el sur, y su influencia se hacía notar aun cerca de la región del Cañar, en Ecuador. No hay indicios de un dominio político y seguramente esta influencia seguía siendo derivada de su prestigio como "oráculo" con capacidad predictiva; pero desde luego las diferencias con la época del culto al dragón del Obelisco eran muy grandes. El "panteón" chavinense había cambiado mucho. No se sabe qué ocurría con el viejo ídolo "Lanzón" y los personajes que hay en el Obelisco Tello, pero es evidente que habían nuevos personajes, como el "Dios de los báculos" que aparece en la Estela Raimondi que, de otro lado, tenía una enorme popularidad en la costa sur, en Ica.
La cerámica propia de esa época reproduce, apenas esquemáticamente, algunas de las imágenes que formaban parte del estilo Floral, ninguna de los otros estilos -Dragoniano o Qotopukyo- y esto ocurría también en la litoescultura, que privilegiaba las imágenes de las aves rapaces, de alas abiertas, y ciertos rasgos felínicos, pero casi nada del culto Dragoniano. La cerámica es fina, pero sencilla y casi siempre decorada con el uso de pequeños diseños ornamentales, frecuentemente logrados por impresión o estampado: círculos dobles es el más común.
En algunos lugares, como en Chavín mismo, la cerámica negra, fina y brillante de esta época se va mezclando con una alfarería que cada vez más privilegia los acabados blanco sobre rojo, y los colores claros debidos a un mejor manejo de las técnicas para cocer la cerámica.
No hay grandes cambios en la manera de vivir que tenían las gentes en la época del Viejo Templo, aun cuando se nota que hay una declinación de los grandes centros ceremoniales; hay menos que antes y los que hay son más modestos que sus antecesores; en realidad sólo Chavín es más grande que antes y, aparentemente más rico.

Entradas populares